La grasa es el resultado de ingerir más calorías de las que nuestro cuerpo utiliza y necesita para llevar a cabo las actividades diarias. Ese exceso de calorías tiende a acumularse en zonas especialmente difíciles de controlar y por tanto de eliminar. En este sentido, la genética de cada uno juega un papel muy importante así como el hecho de ser hombre o mujer. Los hombres tienen una mayor tendencia a acumular grasa en la zona abdominal, mientras que las mujeres tienden a acumularla en caderas y cartucheras.
Aunque tampoco debemos obsesionarnos con conseguir un abdomen totalmente plano, es cierto que tener excesiva grasa en esta zona, además de no resultar estético se asocia a mayor riesgo de síndrome metabólico (obesidad, hipertensión arterial y resistencia a la insulina) y mayor riesgo cardiovascular.
Dejando a un lado las causas genéticas antes mencionadas, existen otro tipo de causas que provocan y agravan la acumulación de grasa en la zona visceral:




